¿Cuándo debo empezar la reconstrucción?
Empiece cuando el secado terminó y la estructura ya no tiene humedad alta. Empezar antes puede esconder moho dentro de la pared.
Un técnico mide la humedad de la madera y del yeso en varios puntos y compara las lecturas entre cuartos. Cuando los puntos están bajos y parejos, la obra puede seguir. Si una zona sigue húmeda, cerrarla ahora significa abrirla otra vez después.
La espera no siempre es larga, pero tampoco conviene apurarla. Las casas de madera anteriores a 1940 guardan humedad en el piso y en las vigas bajas por más tiempo que una casa de losa. Por eso la medición se hace en cada cuarto, no solo en el más afectado.
¿Qué se quita y qué se puede salvar?
Lo que absorbió agua sucia o quedó húmedo por días normalmente sale. Lo seco, limpio y firme puede quedarse si la superficie lo permite.
El yeso se corta por encima de la línea donde la humedad llegó, para conservar la parte sana de la pared. Los zócalos se revisan uno por uno, porque algunos se pueden desmontar y limpiar y otros se hinchan hasta perder forma.
Los pisos laminados y de madera se hinchan en los bordes cuando el agua pasa por debajo. Una alfombra con colchón de espuma casi siempre se reemplaza. Un piso de cerámica puede quedarse si la losa debajo está seca y sin grietas nuevas.
¿Necesito permiso de plomería?
Si el trabajo cambia tubería, calentador o drenaje, pida el permiso correspondiente a Development Services de la Ciudad de San Antonio. Un trabajo de solo paneles y pisos normalmente no lo requiere.
El permiso simplificado para reemplazar un calentador aplica solo cuando el cambio es en el mismo lugar y con el mismo sistema. Cualquier tubería nueva, reubicación o cambio de tipo o tamaño queda fuera de ese permiso. El técnico le dirá cuál le corresponde antes de empezar.
Un propietario puede hacer plomería en su propia vivienda sin licencia, pero el trabajo debe cumplir el permiso municipal y pasar inspección. Para cualquier conexión, conviene un plomero con licencia, y puede verificar la licencia con la Junta Estatal de Examinadores de Plomería de Texas (TSBPE).
¿Qué hace subir o bajar el precio?
El precio depende del alcance del daño y de lo que hay que reemplazar. El precio se explica y se aprueba antes de empezar.
Cuentan el número de cuartos y pisos afectados, la altura a la que llegó el agua y cuánto tiempo estuvo ahí. Un daño de agua limpia de una línea de suministro no pesa igual que uno de agua contaminada que obliga a quitar más material. Cada cuarto adicional que requiere paneles, zócalos o pisos cambia el trabajo.
También cuentan el acceso, por ejemplo un baño en el segundo piso o un espacio bajo piso con poca altura, y si hay moho que cruza los 25 pies cuadrados contiguos. Por encima de ese límite el trabajo de moho requiere un contratista con licencia de TDLR. El precio se confirma en sitio antes de empezar cualquier trabajo.
¿Cómo influyen el suelo y la arcilla en la reconstrucción?
La arcilla de la zona se hincha con la lluvia y se contrae en la sequía, y eso mueve la losa y las líneas que van bajo ella. Conviene revisar grietas antes de cerrar paredes o instalar pisos.
Una grieta que aparece en el yeso durante el verano puede ser movimiento del suelo y no un defecto de la obra. El técnico marca la grieta, anota su largo y revisa si sigue creciendo antes de tapar. Eso evita que el mismo corte se repita en la misma pared.
En las casas de losa de los años setenta a noventa, como las de Braun Station y Leon Valley, el piso se apoya directo sobre el concreto. En las casas de dos pisos más nuevas de Westover Hills la losa también recibe el peso completo de la casa. La reconstrucción debe respetar ese apoyo y no forzar una pieza para que calce.